Años: años 60, 70, 80

MANOLO ESCOBAR

Manuel es el quinto de los diez hijos de Antonio
García y María del Carmen Escobar, la “Madrecita María del Carmen” a la
que dedicará su famosa canción. El padre es un agricultor que “desertó
del arado” convirtiéndose sucesivamente en comerciante y hostelero,
abandonando la tradición campesina familiar, al que no se le da mal
hacer trovos. La familia reside en El Ejido de Dalias, provincia de
Almería.El chico, que usará más adelante el
apelativo familiar y el apellido materno, viene al mundo, en esa
localidad, el 19 de octubre de 1932 y allí transcurren sus primeros
años. Su preceptor será un maestro republicano que, privado de su
ejercicio público, encuentra su padre vendiendo lotería por los bares.
El maestro obtiene comida y casa a cambio de las primeras enseñanzas y
los conocimientos de música que imparte a cuatro de los chicos. El laúd
es el instrumento con el que el que será Manolo Escobar hace sus
primeros pinitos musicales.
ESCOBAR Y SUS GUITARRAS

La música será sólo un hobby para el muchacho que a los doce años vive
en el “barrio chino” barcelonés o en Badalona con su padre sexagenario
y sus hermanos mayores, y trabaja como aprendiz en la metalurgia, la
madera, la construcción, o la industria química.

Tras la “mili” en Larache, en la fiesta de
licenciatura de un compañero de armas, un colaborador de Radio
Barcelona le oye cantar y le invita a la emisora. La colaboración se
consolida a petición del público, y nace el cuarteto “Manolo Escobar y
sus guitarras”. El éxito obtenido hará, más tarde, que tres de los
cuatro hermanos, que habían opositado como auxiliares de Correos, se
planteen dejar sus puestos y ensayen la carrera artística en 1958.

Será a partir de 1962, con su debú en Madrid y
Barcelona, y su primera película, “Los guerrilleros”, un año después,
cuando comience su reinado en la canción española. Más de veinte
películas, tres de las cuales figuran entre las diez más vistas de las
estrenadas en España y, sobre todo, sus cerca de ochenta discos,
veinticuatro de ellos disco de oro y una cassette de platino, avalan su
corona.

40 AÑOS DE CANCIÓN

El artista y su esposa, la alemana Anita Marx, celebraron sus cuarenta
años de feliz matrimonio. El flechazo por Anita dio al traste con un
noviazgo que Manolo mantenía desde seis años atrás y con visos de
matrimonio, e inició una auténtica carrera de obstáculos, donde una de
las cosas menos importantes era la ausencia de un idioma común entre
los enamorados. Apenas siete meses después del primer encuentro, con
las alianzas compradas por la futura esposa, la pareja contrajo
matrimonio en Colonia.

Siguieron cuatro años en casa de los padres del
marido en Almería y, por fin, en 1963, su primera vivienda propia: un
piso en Madrid para cuya entrada, después de mucho cavilar, dieron las
únicas 400.000 pesetas que poseían. Sin embargo las cosas empiezan a
marchar profesionalmente para el cantante e incluso ese verano tiene la
pareja sus primeras vacaciones en común, en el curso de una accidentada
peripecia descubrirán Benidorm, lugar que adquiriría más tarde gran
importancia en sus vidas.

A finales de los setenta tienen lugar dos
acontecimientos trascendentales para la pareja. Uno dichoso, en 1977,
la adopción de Vanessa, en cuyo honor nacerá la canción “Mi pequeña
flor”, y otro desgraciado, en 1979, la quiebra del negocio textil del
que participaba el cantante y del que un aval solidario, firmado
inconscientemente, le llevará a la ruina total. Embargados todos sus
bienes salvará, in extremis, la casa de Benidorm, gracias a un amigo
que puja por él en la subasta.

Tras veinte años en la capital de España, las
asiduas estancias de los Escobar en Benidorm se transforman en
definitivas. El chalé que se construyen con las primeras ganancias del
“Porompompero” lo bautizan con el nombre del popular tema, y acaban
fijando allí su residencia desde comienzos de los años noventa.

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